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miércoles, 24 de agosto de 2016

La muerte de la globalización, según el premio Nobel Joseph Stiglitz ¿Qué sigue?


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada

Joseph Stiglitz lamenta que en México los dirigentes desean mantener vivo el neoliberalismoFoto Francisco Olvera       
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Joseph Stiglitz (JS) –laureado con el premio Nobel de Economía, ex jefe de economistas del Banco Mundial y ex asesor de Bill Clinton– sentencia la muerte del neoliberalismo, en entrevista al portal británico Business Insider (http://goo.gl/Wppcr2), durante el lanzamiento de su reciente libro El euro: cómo una divisa común amenaza el futuro de Europa (http://goo.gl/mSZrqA)”.
JS arguye que el neoliberalismo global –es decir, la globalización–, la escuela dominante del pensamiento (sic) económico en Occidente, del FMI y el Banco Mundial en los pasados 30 años, se encuentra en su fase terminal.
El neoliberalismo global epitomiza el “consenso (sic) de Washington (http://goo.gl/yxqkcu)”: la idea (sic) que el libre mercado, los mercados abiertos, la privatización, la desregulación y las reducciones en el gasto del gobierno diseñados para incrementar el papel del sector privado son las mejores vías para estimular el crecimiento.
A juicio de JS, desde la crisis financiera de 2008 existe una creciente opinión en los círculos económicos y políticos de que el neoliberalismo no sea la vía correcta para el mundo en el futuro, cuando en los recientes años se profundizaron la desigualdad y el bajo crecimiento.
La euforia neoliberal, que sujetó al mundo desde la década de los 80, se ha desvanecido, aduce JS, en especial en los países que inventaron la globalización: EU y Gran Bretaña (GB), bajo la modalidad del thatcherismoreaganomicsclintonomicsblairismo– con la excepción notable del “México neoliberal itamita” que goza en forma sadomasoquista su adicción teológica y se encuentra desfasado lastimosamente de la realidad global.
JS sentencia que en el mundo académico la globalización ha sido rechazada y ahora los jóvenes estudiantes tratan de entender dónde fracasan los mercados y qué hacer al respecto, con el conocimiento de que sus fracasos son expansivos (sic) a nivel micro y macroeconómico.
En los círculos políticos sucede lo mismo, con la excepción de la derecha en EU, que no lo reconoce, aunque varios de sus palafreneros admiten que los mercados no operan muy bien, pero que el problema es que los gobiernos son incapaces de corregirlo.
La quintaesencia de la ideología (sic) neoliberal ha sido rechazada: la idea que los mercados funcionan mejor cuando son dejados solos y que un mercado desregulado es la mejor manera de incrementar el crecimiento económico.
Los mercados no funcionan, arguye JS, y el debate es cómo podemos hacer que los gobiernos funcionen en forma tal que alivie esto, ya que el neoliberalismo está muerto (¡supersic!) tanto en los países desarrollados como en vías de desarrollo. Insisto: menos en el “México neoliberal itamita”, donde sus adictos y tóxicos turiferarios no se han enterado, ni lo desean.
El portal británico rememora que hasta los principales tres economistas del FMI –el máximo campeón del neoliberalismo– admitieron que la globalización genera una enorme desigualdad (http://goo.gl/t2LZw7).
Peor aún: vulgares propagandistas vinculados a la banca israelí han sacralizado el becerro de oro del neoliberalismo pinochetista golpista como el modelo a seguir en Latinoamérica (http://goo.gl/aV0S83).
Hoy los dos candidatos presidenciales, Hillary y Trump, favorecen la expansión de empréstitos gubernamentales para financiar los proyectos de infraestructura, señala Randall W. Forsyth, del portal financiero Barron’s, quien recuerda el Nuevo Plan Económico del presidente Richard Nixon en 1971 (fecha del desacoplamiento del dólar al patrón oro) quien exclamó: “¡Todos somos keynesianos ahora (http://goo.gl/86Mxzq)!”
Un mes antes de la crisis del 2008, catalizada por el banco Lehman Brothers, JS se preguntaba si había llegado el liberalismo a su fin (http://goo.gl/O10z8k).
Pero JS no fue el único en vislumbrar el desplome de la globalización.
Uno de los máximos filósofos anglosajones, el canadiense John Ralston Saul, había adelantado desde 2005 el colapso de la idolatría del mercado, al únisono de su determinismo tecnocrático y tecnológico, por lo que había que “reinventar el mundo (http://goo.gl/pH52ku)”. Pareciera que los escasos filósofos que quedan, como los oráculos de Delfos de antaño, son los pocos que conservan la sindéresis en el mundo del espejismo y la distopía del neoliberalismo y su caos geopolítico global.
Un servidor también avanzó desde 2000 la fase por venir de la “post-globalización y sus balcanizaciones (http://goo.gl/uoD0Ai)”, lo cual refrendé en 2007 con mi postura sobre la desglobalización (http://goo.gl/2bcs5Z).
El connotado economista francés Jaques Sapir también abordó la desglobalización en 2012 (http://goo.gl/aT355i).
Cuando el neoliberalismo global y/o la globalización financierista han fenecido, hoy se exige por salubridad su sepultura civilizada a los dos lados del Atlántico Norte, donde florecen sus máximos críticos: el Brexit (http://goo.gl/HwNoEf) y su imagen en espejo en EU, el trumpismo (http://goo.gl/ToVIL0).
Hoy quienes se beneficiaron sin escrúpulos de la globalización financierista en detrimento del género humano, como el mega-especulador George Soros, y sus presuntos patrones, los banqueros esclavistas Rothschild, vociferan que el mundo vive el máximo experimento en la política monetarista, conducida por los centralbanquistas occidentales que han colocado al mundo en “tierras incógnitas (http://goo.gl/4q2OrR)”.
En contraste con los banqueros/especuladores israelíes, como los Rothschild y su hombre de paja Soros, el economista francés Thomas Piketty, con un enfoque más economicista que financierista, ha expuesto los estragos de la desigualdad y la austeridad que ha provocado el caduco modelo neoliberal (http://goo.gl/s6YjyF).
Más allá del utrarreduccionismo economicista y/o financierista, carente de visión geoestratégica, ¿qué sigue, cuando se despliega la desglobalización en pleno caos global geopolítico debido a la decadencia de EU y su fallido orden unipolar?
¿Economía mixta de libre-mercado con control estatal (sumado hoy del control ciudadano cibernético)?
¿Preponderancia de la economía real sobre el pernicioso financierismo de las burbujas especulativas de las plazas de Wall Street y la City?
¿Neokeynesianismo con re-regulación?
¿Proteccionismo regionalizado en los diferentes bloques económicos bajo la férula geopolítica de las esferas de influencia del nuevo (des) orden tripolar EU/Rusia/China?
¿Regionalismos de libre comercio, es decir, proteccionismos regionalizados en los diferentes bloques económicos, si es que no se balcanizan en el camino, bajo la férula geopolítica de las respectivas esferas de influencia tripolar de EU/Rusia/China?
Queda pendiente el devenir de la hegemonía unipolar del dólar (http://goo.gl/wvCU55), paradójicamente omnipotente en la fase del caos global, que no refleja el imperante híbrido mundo multipolar ni el nuevo (des)orden tripolar de EU/Rusia/China cuando estas dos últimas superpotencias apuestan a la desdolarización global y al resurgimiento del oro, acompasados de la internacionalización de la divisa china en ascenso.
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